CÓMO SABOTEAMOS EL AMOR

por Maryam Ghouth, Life Coach

Al igual que a una adicción, al amor se le ve como algo eufórico y paralizador a la vez. Lo deseamos tan desesperadamente y sin embargo también tememos las consecuencias de compartir nuestros corazones con otros.

Tal como dijo Jason Silva, el realizador que creó la serie “Shots of Awe”: “El amor y la tristeza existen en el mismo espacio…ya lo estás viviendo y ya estás poniéndote triste pensando que irá terminar… esta interconexión de melancolía, de pérdida está literalmente enclavada en la vivencia del embeleso. Esto es lo que hace que el amor sea único y fascinante, pero a la vez es lo que lo hace tan trágico.”

El amor es sobrecogedor, no importa como lo mires. Pero ¿qué ocurre cuando algunos de nuestros miedos parten de vivencias del pasado que han contaminado nuestra opinión sobre nosotras mismas, sobre el amor y nuestras relaciones?

Entre nosotras hay quien es capaz enfrentarse al reto, para lo cual vuelve a evaluar viejas creencias que desencadenan esos temores adoptando una manera de pensar sana y unas estrategias de comportamiento para manejarlas. Sin embargo, somos muchas las que nos embarcamos en una batalla, lo que resulta en el sabotaje de una de las más grandes vivencias  que jamás podamos tener – estar enamorada – y lo hacemos de la siguiente manera.

“¿Y qué ocurre  si tu compañero(a) sí te valora y no te critica constantemente y lo que pasa más bien es que respondes a lo que dictan tus propios mecanismos de defensa, o que tus creencias negativas  te hacen estar hipersensible y reactiva? ¿Y si resulta que eres tú misma que estás haciendo por que no te guste tu compañero(a) para así mantener una distancia prudente porque temes que te hagan daño? ¿Y si lo qué pasa es que estás proyectando que tú misma no valoras a tu compañero(a) por sentir culpabilidad o vergüenza? ¿Y si lo que estás haciendo es buscar excusas para justificar que hayas fallado a la hora de satisfacer las necesidades de tu compañero(a) en lugar de darle vueltas?”

NUESTRAS CREENCIAS

Nuestras creencias son un filtro inconsciente a través del que percibimos el mundo. Cuando nuestras creencias no son rigurosas, o son disfuncionales, es posible que mal interpretemos las intenciones y los comportamientos de aquéllos a quienes amamos.

Hay muchos ejemplos de creencias disfuncionales que afectan a nuestras percepciones. Me gusta mucho como las cataloga la Dra. Bridgett Ross,  Licenciada en Psicología Clínica, y propietaria de Ross Psychology,  así que lo he resumido y lo comparto a continuación:

Los defectos: Las creencias de que tenemos defectos reflejan un sentido general de que somos inherentemente defectuosas, que somos incompetentes o inferiores.

Ejemplos: Soy aburrida

Incapaz de inspirar/infundir amor: Las personas que sostienen esas creencias de que son incapaces de inspirar o infundir amor, a menudo hacen conjeturas y se cuestionan si merecen ser amadas o pueden ser amadas.

Ejemplo:  Seguro que me rechazan

El abandono: Lo esencial de las creencias de abandono e incapacidad de inspirar o infundir amor está muchas veces relacionado, o se contempla como una sola y misma creencia. Los individuos que mantienen creencias radicadas en el abandono, suponen a menudo que perderán a cualquier persona a quienes estén apegadas emocionalmente.

Ejemplo: La gente a la que amo me dejará.

La Incapacidad/La Impotencia: Las creencias de incapacidad o de impotencia resultan por lo general en que las personas se imaginen que les falta control y que no pueden manejar nada con efectividad, o con independencia.

Ejemplo: No me puedo controlar.

Los derechos: Las personas que tienen la creencia de que tienen derecho a algo, se imaginan que son superiores a los demás y que se merecen mucha atención o alabanzas. Se observa que muchas veces esta creencia se desarrolla para compensar su creencia de que están llenos de defectos, o son socialmente indeseables.

Ejemplo: Si la gente no me respeta, no lo soporto.

El cuidado de los demás/La Responsabilidad/El Auto sacrificio:  Según la Dra. Bridgett Ross, estas tres creencias podrían separarse en categorías independientes pero las tres reflejan creencias similares y pueden tratarse en grupo. Es frecuente que las personas que tienen estas creencias tengan sentimientos de culpabilidad y se consideren responsables de la felicidad de los demás.

Ejemplo: Yo soy la razón por la que son infelices.

Si bien el origen de estas creencias puede contemplarse con mucha empatía, la manera en la que respondemos a las mismas va a influir enormemente en el modo en el que vivimos el amor. Y es aquí donde nuestra manera de pensar puede intensificar o aligerar una creencia.

Street yoga© Alegría Pictures

LO QUE PENSAMOS

Las maneras de pensar poco constructivas son patrones o procesos de pensar formados a partir de procesos habituales automáticos que desarrollamos a lo largo de la vida.

Cuando son mal adaptativos, resulta en una valoración de las situaciones que será en la misma medida distorsionada, discriminatoria o parcial.

Al paso que las creencias disfuncionales tienen que ver con el contenido real del propio pensamiento. Utilizando una analogía, imagínate que tu creencia  es un huevo y que la manera de pensar es cómo cocinas ese huevo, es decir lo fríes, lo haces revuelto, cocido,  o escalfado.

A continuación, paso a dar un ejemplo de cómo las creencias poco constructivas y las maneras de pensar pueden empeorar una situación:

En un momento dado aprendiste a creer que no eras una persona tan interesante y que quien entablara una relación contigo, acabaría inevitablemente aburriéndose de ti -esto es una creencia disfuncional.

Si te pones a procesar esa creencia buscando evidencias que la confirmen, que te lleven a esa conclusión y que la adornen,  que te pongan en máxima alerta a respecto de cualquier señal que lo sugiera,  o que te hagan sospechar de lo que mueve el interés de los demás hacia ti, entonces habrás empeorado tu creencia poco constructiva.

Ejemplos de lo que pueden incluir los hábitos de pensamiento poco constructivos:

Sacar conclusiones en base a evidencias insuficientes o irrelevantes o en base a un solo evento, sobre generalizar, debería… esto… tendría que… lo otro, enfocando solo un aspecto de la situación e ignorando otros aspectos, exagerando la importancia de acontecimientos no deseables, o no valorando apropiadamente  un evento positivo, atribuyéndote los sentimientos negativos de los demás, pensando en blanco y negro, prediciendo, leyendo las mentes y dándole a todo vueltas y más vueltas.

Por lo general, lo que puede pasar es que nos volvamos personas que determinan hechos negativos, prestando atención a cualquier cosa que apoye una creencia disfuncional y rechazando cualquier cosa que no lo haga.

LO QUE HACEMOS

Es aquí que la cosa se vuelve más interesante -lo que creemos y lo que pensamos puede manifestarse en nuestro comportamiento, es decir las acciones o inacciones que adoptamos para protegernos de lo que nos pueda herir.

Puede que esto sea una manera muy simplificada de enfocar el tema, pero me inclino a contemplar las conductas mal adaptativas como comportamientos que engloban una naturaleza reactiva o de retención de respuesta. Es como decir la diferencia que existe entre lanzar una tarta de manzana a la cara de alguien, o guardársela para uno mismo y que la otra persona no la cate…

A continuación doy un ejemplo de como las creencias poco constructivas y maneras de pensar pueden manifestarse en los comportamientos:

Si tú crees que eres incapaz de inspirar o infundir amor y tiendes a centrarte en lo negativo ignorando todo lo positivo, también puede que dudes de las intenciones de tus compañeros, que cuestiones sus motivos y que les critiques duramente en respuesta a tu propio sentido de ineptitud, y que te desconectes en las relaciones y mantengas una camaradería superficial para evitar el supuesto dolor que puede surgir si te ves rechazada.

Ejemplos de lo que pueden incluir los mecanismos reactivos de defensa:

Agresión verbal y física, insultos y etiquetas, lastimarte a ti misma, elegir contiendas, duras y continuas críticas, proyección y culpabilizar.

Algunos comportamientos son peores que otros, pero muchos de ellos son comunes en las relaciones.

Ejemplos de lo que puede incluir el retenernos:

Alabanzas, cariño, sexo, tiempo de calidad, momentos de conexión, nuestros sentimientos y nuestra presencia o atención.

Muchos de estos comportamientos pueden ir emparejados con mecanismos reactivos de defensa, tales como la culpabilización, criticas, proyección y leer la mente para justificar las razones de la retención.

¿Y DE AQUÍ HACIA DÓNDE VAMOS?

“aunque nuestros(as) compañeros(as) juegan un papel en cómo nos sentimos, cómo interpretamos acontecimientos, lo que pensamos sobre nosotras(os) mismas(os) juega también un papel esencial en cómo nos sentimos. La clave está en asumir la responsabilidad de tus propias sensibilidades, reconocer los desencadenantes e iniciar tu autorregulación para evocar pensamientos benévolos y para manejar cómo te comportas con tu compañero(a).”

Todos llevamos encima nuestras sensibilidades y malos hábitos y hemos aprendido a asociar todo tipo de estímulos inocuos con el peligro. Y es por ello que a veces necesitamos demostrar tolerancia y aceptación por la simple razón que no nos es posible trabajar todos nuestros defectos.

Pero si nos estamos causando mucho dolor y también a quien amamos, vale la pena intentar hacer algo porque no hay mejor razón para cambiar que el amor.

No importa lo que digan, las relaciones que mantenemos con los demás forman parte intrínseca de nuestra existencia y nuestros comportamientos influirán en cómo se sienten nuestros compañeros(as), independientemente de la seguridad que tengan en si mismos(as).

Por ejemplo, si tu compañero(a) está constantemente criticándote es posible que tú te sientas inepta(o) o poco valorada(o).

Pero aquí está el truco. ¿Y qué ocurre  si tu compañero(a) sí te valora y no te critica constantemente y lo que pasa más bien es que respondes a lo que dictan tus propios mecanismos de defensa, o que tus creencias negativas  te hacen estar hipersensible y reactiva? ¿Y si resulta que eres tú misma que estás haciendo por que no te guste tu compañero (a) para así mantener una distancia prudente porque temes que te hagan daño? ¿Y si lo qué pasa es que estás proyectando que tú misma no valoras a tu compañero(a) por sentir culpabilidad o vergüenza? ¿Y si lo que estás haciendo es buscar excusas para justificar que hayas fallado a la hora de satisfacer las necesidades de tu compañero(a) en lugar de darle vueltas?

En otras palabras, aunque nuestros(as) compañeros(as) juegan un papel en cómo nos sentimos, cómo interpretamos acontecimientos, lo que pensamos sobre nosotras(os) mismas(os) juega también un papel esencial en cómo nos sentimos. La clave está en asumir la responsabilidad de tus propias sensibilidades, reconocer los desencadenantes e iniciar tu autorregulación para evocar pensamientos benévolos y para manejar cómo te comportas con tu compañero(a).

La comunicación honesta y sincera es una experiencia aleccionadora porque demuestra que por muy raros que parezcan estás asumiendo tus sentimientos y a la vez estás también alertando a tu compañeros(as) sobre la manera en que estás interpretando su comportamiento.

Esto también te ayudará a llegar a entender tus propios desencadenantes. Unas sensibilidades son más difíciles de resolver que otras,  por tanto puede que tengáis que acordar mutuamente una estrategia para atenuar esos desencadenantes.

Y si eres tú que está siendo perjudicada por un comportamiento que causa dolor, ya sea de naturaleza reactiva o de retención, presta atención a cómo reaccionas ante tal comportamiento porque dos errores no hacen un acierto.

Si te responsabilizas de tu parte, perdónate y no dejes que ello sirva para reforzar ninguna creencia negativa porque todas(os), sin excepción, decimos y hacemos cosas equivocadas.

Además, llega a un acuerdo contigo misma(o) sobre lo que consideras como el todo de tus valores singulares de una relación. Lo que funciona en otras relaciones, puede que no funcione en tu caso.

Y, por último, elige tus batallas y aprende la diferencia entre lo que es necesario y lo que es imprescindible. Aunque hay algunos comportamientos obvios que pueden causar inseguridad en una relación, como sea la mentira, el engaño, el maltrato, o la privación o aislamiento emocional o físico, hay otros tantos que se pueden dejar pasar.

“Como decía Tim Urban, el legendario escritor, ilustrador y co-fundador del blog Wait But Why: “A pesar de  que hay muchas, muchas cosas que queremos de una relación, nuestra habilidad para ser felices solo depende de un pequeño porcentaje de esas cosas”.”

CUÁL
ES MI
PRÁCTICA?

Si me acompañan papel y pluma, me encontraréis dibujando retratos, escribiendo poemas o artículos sobre el amor, las relaciones y el comportamiento humano. Expresarme y descubrir  me liberan enormemente. Y cuando pluma y papel descansan, disfruto estando en la naturaleza, nadando, bailando, cocinando y haciendo cenas para mis seres queridos. Maryam Ghouth, Life Coach

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Maryam Ghouth

Maryam es una ICF Life Coach acreditada y licenciada en Programación Neuro Lingüística ejerciendo su profesión en Dubai. Maryam, con 12 años de experiencia en varias disciplinas, incluyendo conflictos intergrupales, ofrece coaching diseñado a medida para ayudarte a superar tus metas personales y profesionales. Para mas información visite su web  www.maryamghouth.com