HAY UNA GRIETA EN TODO Y ES ASI COMO ENTRA LA LUZ

Por Nicky Ure, Fundadora BE the practice 

De nuevo me desperté con un ataque de pánico. Mi cuerpo y mi mente estaban totalmente exhaustos, me encontraba al limite de un momento crítico. Me había pasado dos meses capeando diariamente unos ataques de pánico implacables y crisis severas de ansiedad.

Me fui a la esterilla para practicar yoga y me desplomé en el suelo en la pose del niño completamente derrumbada, como nunca había ocurrido antes. Durante esos dos meses había pasado por muchos episodios de derrumbamiento y  lágrimas, pero esta vez era distinto. Empecé a llorar y no podía reconocer el sonido de mi llanto, como si no fuera yo la que estaba llorando. Mis lágrimas estaban empapadas de un sentimiento de desesperación que venía de algún lugar muy muy profundo en mi interior.  Empece a hablar en alto y las palabras que salieron fueron, “Ya no aguanto más”, “Por favor, por favor ayúdenme.” Fue un momento de rendición pura y absoluta. Sentí entonces una quietud y silencio increíbles. El tiempo se había parado totalmente. Todo se había reducido a mí misma y al universo con el que estaba teniendo una conversación directa.

El punto de inflexión de mi curación había llegado.

Siete meses después, con mucho trabajo y determinación me acerqué a lo que era sentirme normal y ahora que ya han transcurrido dos años, puedo decir que las crisis de ansiedad han desaparecido por completo. A pesar de lo dura que fue esta vivencia, doy las gracias por haberla vivido; doy las gracias porque esta enorme grieta en mi trayectoria vital me ha hecho más fuerte y ha permitido que entrara la luz de una manera que de no ser así, nunca habría experimentado.

Cuando nos hundimos y nos rompemos no debemos avergonzarnos de nuestras grietas. La filosofía del Arte de Kintsugi, el método japonés en el que se emplea una laca especial mezclada con oro para reparar piezas de cerámica y de porcelana, conlleva reconocer la historia del objeto roto, incorporando la reparación de la pieza de manera visible en lugar de esconderla. La creencia detrás de este arte es que así se creará algo mucho más bello que el original. Cuando uno se rompe y no esconde sus grietas, también se convierte en una versión más bella de uno mismo.

Cuando uno se rompe y no esconde sus grietas, también se convierte en una versión más bella de uno mismo.

El inicio de la grieta

Tenía 36 años y tenía una vida perfectamente normal, feliz y exitosa y aunque el cuerpo ya llevaba algún tiempo dándome señales de alerta (básicamente, me era imposible concentrarme en nada) nunca había tenido ninguna crisis de ansiedad, ni ataques de pánico.

A principios de Enero de 2015 me desperté en medio de la noche muy alterada físicamente, sintiendo una mezcla de terror y la sensación de que me iba a desmayar. Creí que me moría. Mi primer instinto fue correr hacia la puerta y gritar a que me ayudaran, o llamar a urgencias. Sin embargo, no lo hice. Me quedé tumbada en la cama durante las tres horas siguientes, completamente aterrorizada. Al día siguiente cuando me desperté, pensé durante unos segundos que habría sido algo puntual, pero nada más abrir los ojos me volvieron a atacar exactamente las mismas sensaciones físicas y los mismos sentimientos.

Aprendí que se trataba de ataques de pánico. A partir de ese día esos episodios se repitieron durante dos meses. Todos los días. De día y de noche. Habiéndome graduado en Psicología en la universidad, estaba familiarizada con la neurobiología de los trastornos de ansiedad y de pánico y poco a poco pude ver, incluso sentir, cómo las vías neuronales del miedo y aquéllas que dan lugar a los pensamientos recurrentes se hacían cada vez más fuertes a la medida que pasaba el tiempo.

Estaba física y mentalmente incapacitada por lo que me estaba ocurriendo y el mundo, tal y como yo lo conocía, cambió. Tuve que dejar de trabajar y pasé a necesitar el apoyo constante y la presencia de amigos y familia.

No paraba de repetir “¿Cómo es posible que esto me esté pasando? ¿Me está pasando esto a mí, realmente? ¿Volveré a ser la Nicky que era antes?” Fue durísimo para mi autoestima.  Pasé de ser una mujer independiente, con una carrera profesional (de ex abogada de banca a directora de un departamento gubernamental) a convertirme en una bola de miedos y de lágrimas. Sentí que me había roto en pedazos.

Y la situación se volvió cada vez más y más oscura. Cuando estaba pasando por mis peores momentos creía que había perdido la cabeza.  Pasado un tiempo, entendí que durante esa época parte de mí no quería seguir viviendo, porque tanto física, como mentalmente la situación era insoportable.  Esa percepción, que hasta entonces solo había sido parte de mi inconsciente, salió a la luz aproximadamente un año después, durante una descarga emocional que viví en el curso de formación de profesores de yoga impartido por Meghan Currie. La magia del yoga nunca deja de sorprenderme. Volveré sobre este tema en un post futuro.

Esa etapa de mi vida me aportó mis vivencias más intensas y la mejor lección de humildad. La mayoría de nosotros se despierta a diario sin siquiera pensar en la salud mental. No somos capaces de apreciar este don que tenemos. Nuestro cerebro es extremamente delicado y basta cualquier cambio de acontecimientos para poner totalmente en peligro su función normal. Un día estamos bien y al día siguiente, no. Casi todos los días intento recordar cómo me sentía durante esa etapa de mi vida y doy las gracias porque ésa ya no es mi realidad.

© Alegría Pictures

¿Qué es un ataque de pánico/ansiedad?

La única manera en la que puedo describir un ataque de pánico, o una crisis extrema de ansiedad es que te asalta un miedo intenso, un pavor tan grande que tienes la sensación de estar dentro de tu propia película de terror. En algunos de los ataques de pánico más fuertes, sientes literalmente que escapas de tu cuerpo. Pierdes completamente el control de tus sentidos y de la realidad. Además, tanto la ansiedad, como los ataques de pánico son también extremamente físicos. Se viven sensaciones de intenso dolor en el cuerpo y en muchos casos se empieza a hiperventilar, a menudo acabando en Urgencias totalmente convencidos que se esta sufriendo una crisis cardíaca, o que te estas muriendo.

A lo largo de la historia no se ha llegado a una definición clara de los trastornos de ansiedad y de su etiología, a lo que hay que añadir que tal definición está sujeta a cambios constantes. Hubo alguien que una vez definió el ataque de pánico como una enorme bola de emociones reprimidas y para mí éste es el término que mejor resonancia tiene conmigo.

¿Cómo curé las grietas?

Afortunadamente soy una persona determinada y con una naturaleza proactiva y desde el primer día mismo contemplé mis ataques de pánico y de ansiedad como un proyecto en el que tenía que trabajar para mejorar. Mi nuevo trabajo era ese: curarme. Esa etapa de mi curación me ha inspirado para crear BE the practice. Fue esa vivencia la que me convirtió en la persona que necesitaba ser, la persona que yo quería ser.

Mi aprendizaje durante esa fase de curación, que compartiré con más detalle en los posts que en el futuro publicaré en el blog the Be the practice, se podría resumir como sigue:

– Siente todo lo que sientes. Un mantra para toda la vida

– No somos nuestros pensamientos. Otro mantra para toda la vida

– La relación del cuerpo-mente es mágica y tiene la capacidad de curar, si en ese proceso se le da la ayuda y las herramientas apropiadas.

– La mejor posibilidad de curarnos es trabajar dentro de un cuadro holístico. Somos seres holísticos; mente, cuerpo y alma. Estoy convencida que el factor principal de mi rápida recuperación fue lo que yo denominé mi “Comité de Wellness”, la red de apoyo para mi curación formada por un grupo de profesionales representantes de un amplio abanico de prácticas de wellness holístico.  Considero que el mundo sería un lugar mucho mejor, si incorporásemos a nuestras vidas prácticas de bienestar holístico desde una edad temprana, como parte convencional de nuestra sociedad.

¿Por qué surgieron las grietas?

A pesar de que parte de la causa pudo haber sido, hasta cierto punto, esa tormenta perfecta de circunstancias de la vida que cayó sobre mí (entre las cuales el hecho de haber dejado de tomar anticonceptivos) sigo sin saber la razón exacta del porqué. Pero ahora ya me siento cómoda con la idea de no saber qué me pasó. Ni todo en la vida tiene una respuesta, ni la necesitamos. Lo importante es mirar hacia adelante y no hacia atrás.

Nuestras grietas no resaltan donde nos hemos roto, sino que destacan donde somos fuertes, únicas y hermosas. Nuestras grietas nos empujan a la curación, y cuando nos curamos el mundo se cura con nosotras.

Lo que sí tengo muy claro es que esta vivencia por alguna razón formaba parte de mi trayectoria vital. Me enseñó la fuerza y la resiliencia que el ser humano puedo llegar a tener – lo fuerte y resiliente que soy. Me enseñó que en la vida todo es fugaz, incluso los peores momentos.

Estoy más que agradecida por lo que esta vivencia me ha hecho crecer y por haberme convertido en la persona que soy ahora. Doy las gracias por haberme situado en el camino que me conduce a mi propósito en la vida y que es el de ayudar a los demás.

Agradezco que mis grietas dejen pasar la luz.

Hay mucho estigma alrededor de la salud mental y espero que cuanto más hablemos abiertamente de este tema, cuanto más compartamos nuestras grietas, tanto más permitiremos a que otros hagan lo mismo. Al exponer nuestras vulnerabilidades compartidas nos volvemos más empáticos, haciendo que el mundo en el que vivimos sea un lugar más compasivo.

Nuestras grietas no resaltan donde nos hemos roto, sino que destacan donde somos fuertes, únicas y hermosas. Nuestras grietas nos empujan a la curación, y cuando nos curamos el mundo se cura con nosotras.

BE the practice. BE well.

CUÁL
ES MI
PRÁCTICA?

Mi práctica para ESTAR bien/BE well es tener un momento cada día para conectar con mi cuerpo y con mi centro a través de mi práctica de yoga y meditación. Mi práctica de yoga es a veces más yang, fuerte y corto, y otras veces es más yin, más suave y largo. Movimiento diario con la intención de atraer consciencia a mi cuerpo es clave para mover energía que pueda estar bloqueada y de volver a traer armonía a mi cuerpo-mente. La meditación ha tenido un impacto grande en mi crecimiento y en mi bienestar del día a día. La duración y técnica varía mucho, algunas veces es simplemente unas respiraciones conscientes mientras estoy en un taxi y otras en una meditación de equilibrio de chakras o de amor-bondadoso (metta) de 20 minutos. Todo esto me ayuda a estar más en sintonía con mi cuerpo y los mensajes que me quiera dar en relación con todos los aspectos de mi vida. ¿Mis últimos ingredientes para ESTAR bien? Conectar con la naturaleza, gratitud, gratitud y más gratitud y estar abierta al fluir de la vida. BE the practice. BE well.

Nicky Ure

Nicky Ure es la fundadora de BE the practice y puedes aprender un poco mas sobre ella AQUÍ. Puedes conectar con  Nicky via email o en instragram @nickyure.