UNA ENTREVISTA CON MEGHAN CURRIE

Por Nicky Ure, fundadora BE the practice

En 2015, una serie de coincidencias imprevistas y fortuitas de la vida me llevaron a apuntarme  a un curso de formación de profesor de yoga de 200 horas impartido por Meghan Currie en Nicaragua (¡ah…qué delicia son esos pequeños empujones del universo!). Meghan era exactamente la profesora que yo necesitaba. Sus enseñanzas y mi training me cambiaron profundamente. Al día de hoy Meghan sigue siendo mi maestra y mi amiga. Desde el día mismo en que terminé mi training soñé con traerla a Madrid y ahora ese momento ha llegado.  Meghan estará en Madrid desde el 29 de Junio hasta el 1 de Julio, como parte de su gira Europea The Majesty of Being y ha sido tan amable de dedicar algo de su tiempo a darme esta entrevista donde hablamos de cosas como nuestro ser majestuoso, la energía, intuición, naturaleza, el camino del yoga, de que la respiración es la que manda, y por supuesto de LA práctica.

Gracias Meghan, Madrid te está esperando con los brazos abiertos. Para quienes se quieran apuntar hay unos pocos tickets disponibles y tanto a la The Class Yoga como a BE the practice  nos encantaría veros ahí. Para más información y compra de tickets consultar  la página de BE the practice aquí  y/o la de The Class aquí

LA MAJESTUOSIDAD DE NUESTRO SER

BE the practice: ¿Podrías hablarnos del taller The Majesty of Being de tu gira europea de este verano?

La temática de The Majesty of Being trata sobre todo de cómo hemos olvidado qué es ser ricas. Estamos condicionadas desde que nos trajeron al mundo, a entender la riqueza como algo que se acumula en forma de dinero, de posesiones, de bienes materiales y también en educación y sistemas de creencias. Con todas esas capas distintas de identidades y objetos externos conformamos nuestra idea de lo que significa la riqueza en la experiencia humana. En realidad hemos olvidado su esencia, qué es ser rica, que significa realmente ser rica y cuál es la esencia de nuestro ser –  el ser, no el hacer, no el comprar, no el añadir, ni quitar algo.

Por tanto, la Majestuosidad, como la realeza, la riqueza,  nuestro ser,  todo ello es de lo que trata el taller. Será un fin de semana con muchas prácticas distintas,  con movimientos que se inician en la respiración consciente y profunda, pranayama, meditación y mucho, mucho trabajo  profundo. También haremos Yoga Nidra e Yin Yoga e ejercicios de conscienciación.

Incorporando y entrelazándolo todo con la finalidad de traernos de vuelta al contacto con esta riqueza. Riqueza que por otro lado siempre está ahí, pero hay tanto ruido, tantas distracciones, tantas capas de nosotras mismas con las que siempre nos tenemos que encarar. Por tanto, lo que los ejercicios hacen es amortiguar todo ese ruido, y con ello no quiero decir que el ruido deba desaparecer porque forma parte de nuestra riqueza, como también forman parte nuestros pensamientos, sistemas, todo lo que está pasando, nuestras complejidades, vulnerabilidades, detonantes e inseguridades. Así que no se trata de librarse de todo esto,  sino que al ser todas esas cosas el foco de nuestra atención, esas mismas cosas pueden desempeñar su papel combinándose todas para que entonces podamos redirigirnos, diría yo macerarnos en la riqueza de lo que simplemente somos.

El taller girará, por tanto, alrededor de todo esto temas, y habrá mucho trabajo fluido, lento, delicado y profundo, así como respiración y música.

TODO ES ENERGÍA

BE the practice: He sido tu alumna y hay algunos temas claves que destacan en tu enseñanza y que a mí me gustan mucho. Nuestra conexión con la naturaleza, el concepto de cuerpo-mente y de la energía. En relación con el concepto de energía, ¿podrías contarnos algo más sobre qué es la energía para ti y cómo entra en tu práctica y en tu enseñanza?

La Energía. Es una palabra muy grande.

Depende de la perspectiva desde la que la estamos mirando. ¿Cómo estamos mirándola? ¿Contemplamos las grandes fuerzas de energía que están presentes en el cuerpo, esas fuerzas que se hallan clasificadas en contenedores específicos? O, bien  ¿la estamos contemplando como una energía que lo es todo, esa energía que fluye a través de todo y a la que todo da vida? Cuando decimos energía, el lugar al que yo voy es a ese segundo lugar donde todo es energía, donde no hay nada que no sea energía. Todo está compuesto de energía, así que cuando hablamos de cómo consigo tener un mayor contacto con la energía, cómo llego a una mayor sensibilidad energética, diría que lo primero es, simplemente, darse cuenta y contemplar esta idea o el hecho de que todo es energía y que es esa energía que nos conecta con todo. Por tanto, esa interconectividad no es que esté por ahí en el “exterior”, está aquí mismo, lo que es bastante práctico en un sentido.

Creo que para desarrollar nuestra sensibilidad a otras formas más sutiles de energía, o para desarrollar la sensibilidad que nos permita, digamos, percibir o experimentar energía u otras frecuencias, mi experiencia me dice que todo ello tiene mucho que ver con mi propio posicionamiento y cómo yo me posiciono a respecto de todo lo que me rodea. ¿Qué está consumiendo mi cuerpo?, sí porque la sensibilidad surge cuando las vibraciones son más altas o cuando el consumo es limpio. Y luego ¿cuál es mi posicionamiento a la hora de trabajar en lo mío, trabajar sobre mis sistemas de pensamiento, programas y detonantes? ¿Qué estoy haciendo? ¿Estoy trabajando a través de todo esto, o estoy huyendo tratando de esquivarlo? Si huyo, sería como huir de algo que surge dentro de mí y eso, de cierto modo, va a crear más densidad.  Pero cuando entro de pleno en lo que está estallando y empiezo a dejarme disolver lentamente y a conocer las capas más profundas de mi ser, entonces surge una densidad interna que burbujeando crea levedad.

Por tanto, observemos ciertas cosas que consumimos y cuando digo esto no me estoy refiriendo solo a alimentos, mas también a la televisión. La televisión, por ejemplo, ese bombardeo de los medios e influencias externas, todo eso es información y equivale a meterse algo en la boca y comerlo. Es igual, y aunque sea información distinta puede crear más densidad para nuestro cuerpo-mente.

Algo que hice hace muchos años, muchos, creo que hace unos 20 años, fue que dejé de ver la tele. Estaba pasando por depresiones y ansiedad y me di cuenta que cuando no me exponía a esas influencias externas, mejoraba. Así que dejé de ver televisión. Ahora, claro, es distinto. Puedo ver la tele, pero no tengo ningún interés de ponerme a ver televisión, para mí es una locura… ¿pero qué está pasando? ¿pero esto puede ser verdad?… Ja ja ja… al paso que ahora sí puedo ver a través de todo, a través de todas esas burlas, parodias y engaños, a través de todos los condicionamientos. Sin embargo, en el pasado no podía hacerlo, me costaba ver a través de ese bombardeo y lo asumía lo que me creaba más densidad.

Para desarrollar nuestra interconectividad, nuestra habilidad para acordarse de que estamos conectados con todo, para conectarnos a la red de energía, es preciso que nos despejemos de las cosas innecesarias.  Se me acaba de venir algo a la mente. ¡La Coca Cola! … Cuando era jovencita solía tomar tantos refrescos con gas que me provocaban crisis emocionales y altibajos tremendos. Por tanto, pienso que es preciso ser conscientes de lo que consumimos en cualquiera de sus formas y conscienciarnos de lo que nos provoca subidones y bajones. Para que así podamos construir los cimientos del aprendizaje sobre nosotras mismas y de cómo y de qué manera nos afectan las cosas.

Yo diría que, ahora, en retrospectiva y caminando hacia adelante, la parte del viaje que aporta más recompensas es el darse cuenta de los detonantes y de lo que nos provoca los altibajos.

LA RECONEXIÓN CON NUESTROS SENTIDOS

BE the practice: Sobre el tema de la interconectividad, cuéntanos algo más sobre nuestro poder de conexión y cómo acceder al mismo.

Si, hay algo más que es muy importante para conseguir volver a estar conectadas con nosotras mismas y con nuestros poderes de sensibilidad – porque la conexión es poder, un poder enorme, el estar conectadas con la naturaleza, estar conectadas entre nosotras, estar conectadas con nosotras mismas.

Ese algo más, esa pieza que es importante,  además de ser conscientes de lo que consumimos, es qué tipo de densidad, o de levedad estamos creando y de qué modo nos está perturbando, es ir adentro y sentarnos, permanecer ahí con los ojos cerrados y escuchar y sentir, dejando que los sentimientos se expresen libremente, sin que los controlemos. Permitir que nuestro paisaje interior se despierte a la vida.

Somos como un planeta, en el que hay mucha abundancia, muchas formas de vida, mucha inteligencia, complejidades y migraciones. Es sorprendente este cuerpo en el que estamos.  A mí me sorprende entrar ahí y emprender viajes con solo cerrar los ojos, y eso también es una forma de llamar a la puerta de nuestro poder de conectividad o de sensibilidad.

ESO QUE LLAMAMOS INTUICIÓN

BE the practice: Cuando te oigo hablar de todo esto, es decir la relación que existe entre lo que consumimos y una mayor limpieza de nuestras vibraciones y de que nos demos unos momentos para entrar en nosotras mismas y permanecer ahí contemplando nuestro paisaje interior, me parece que éste es también el camino para acceder a nuestra intuición, ¿es así?

Yo diría que sí, escuchando, y con los proceso de trabajar con la intuición pasa igual que con cualquier otro proceso, es decir, un proceso de aprendizaje mediante prueba y error, y no son perfectos. Aprender sea lo que sea no puede ser perfecto. Entonces ¿dónde aprendemos? Tiene que haber alguna parte por donde crecer. Trabajo con un mujer que se llama Kim Stanwood Terranova, es mi coach y siempre dice: “¿Dónde está la parte por la que puedes crecer? Ahora mismo ¿qué parte tuya puede crecer? Ahora mismo, ¿cómo te pide el universo que crezcas? Ese lugar de fricción es el lugar de crecimiento.  Así que al haber fricciones el proceso contiene estas imperfecciones y quiero aclarar es que mi procesos de estar más conectada con mi intuición y confiar más en mi intuición, el proceso no es perfecto. Es como andar a tientas, caerse, dar vueltas en la oscuridad e intentar encontrar la luz. ¿Es eso? No. Espera. ¿Eso es mi intuición? Espera. ¿Es eso mi intuición?

Creo que se trata de un viaje que dura toda la vida, como llegar a conocer a otro ser humano, no tiene fin porque estamos continuamente cambiando, evolucionando,  cuánto más profundizamos, más hondo se torna, nunca nada dejar de tornarse más profundo o más amplio, o más mágico, así que el proceso también es eso. No creo que el camino tenga fin. Vale, ahora conozco mi intuición,  está aquí, estoy conectada y a continuación ¡pum! ¡pum!

BE the practice:  Es reconfortante oírte decir que consideras que acceder a tu intuición es un proceso imperfecto, porque a veces es algo que a mí me resulta muy difícil. Puedo ser muy intuitiva pero a veces siento que no consigo las respuestas que necesito en el momento en que las quiero. En concreto, cuando estoy decidiendo sobre lo que es bueno, o malo para mí, o la idea de lo que me va ayudar a mantenerme en mi camino o lo que me va a apartar.

De cierto modo, no creo que una se aparta de su camino. Cuando pienso en mi vida y nos observo a todos aquí en esta vida, en mi mente no entra la posibilidad de que exista ningún error, o de que alguien se haya apartado de su camino. Cuando era joven era como montar en carretilla, pasaba la vida cayéndome y iba  derecha a la cuneta y luego me volvía a montar. Cuando pensamos en términos de apartarnos, de abandonar el camino, eso a mí automáticamente me crea un sentimiento de culpabilidad, o me hace sentir mal por dentro, y perdemos más energía de la que se necesita perder. Al paso que, si nos enseñaran a tener una percepción más del tipo de que, bueno, estamos aquí, hemos nacido en este mundo, vais a estar siempre en vuestro camino, pero en vuestro camino habrá árboles que se caen, escorpiones, pinchos, palos, etc, y no los vais a ver y os vais a caer sobre ellos, y puede que os caigáis sobre el mismo palo treinta veces, porque tenéis que caeros, vale más que pensar que no deberíais caeros. Porque,  a mis veinte años, cada vez que me tropecé en el mismo palo, cayéndome redonda en el suelo, terminando en la cuneta, cada una de esas caídas me sirvió para cambiarme un poquito y un poquito más y, bueno, así es como yo lo veo.  Lo veo como si fuera una forma de sedimento, una formación rocosa que está compuesta de todas estas capas de distintos sedimentos. Donde cada caída ha ido creando una capa y que esa capa es poder y sensatez, y que cada capa es necesaria para la siguiente capa, para la que la sigue y para la que viene después. Y, entonces nos desarrollamos, crecemos, florecemos y maduramos, convirtiéndonos en los seres poderosos que somos.

En cuanto a esto, la magia consiste en acordarme de mantenerme despierta. Durante todas las caídas. Mi práctica consiste totalmente en esto. Ayer tuve un día complicado. Ayer tuve que aumentar el esfuerzo de mi práctica, o sea pasar de un 1 a un 48, y me dije a mí misma: Mira Meghan, mantente despierta, mantente despierta, quédate ahí despierta, mantente conectada con la magia, mantente conectada con tu respiración, con la confianza que tú conoces, mantente despierta, mantente despierta ante todo, ante los tropezones  y las caídas.

EL CAMINO DE MEGHAN EN EL YOGA  

BE the practice: ¿Puedes contarnos algo más sobre tu camino en el yoga? Y tu opinión sobre las distintas escuelas de yoga y qué diferencia podría haber entre seguir, digamos, una práctica Ashtanga o una práctica Kundalini cuando queremos desarrollar nuestro camino espiritual

Hice mi primer práctica de asana cuando tenía 19 años. Empecé con Asthanga y tuve mi primer clase con una profesora llamada Nancy Goodfellow en Costa Rica y de ahí volví a Vancouver donde seguí con Astanga. Todas las mañanas hacía Mysore y tuve unos profesores geniales. Así que, más o menos es así que yo empecé. Luego empecé a practicar Bikram, pero como en el mismo estudio empezaron a dar clases de Vinyasa, me practicaba ambos. También hice Hot Yoga y Moksha yoga, en Moksha Yoga Studios. Seguidamente practiqué y estudié Anusara y algunas de mis directrices verbales de alineación se han inspirado en ese estilo. Ahora practico mucho Hatha y mucho Yin.

En cuanto a tu segunda pregunta sobre las distintas escuelas de yoga y cuál estaría bien para empezar, o la diferencia entre los distintos caminos, yo lo que diría es que la madre naturaleza me ha enseñado tantas cosas. Cuando me hacen ese tipo de preguntas mi mente siempre va ahí primero, cuando me preguntan cosas así, o cuando estoy considerando algo de ese tipo. Entonces cuando pienso en el planeta, pienso en que hay muchos tipos de flores y que todas crecen, florecen y expresan su belleza. Lo que yo no veo en todos los ejemplos, o en los reflejos de la madre naturaleza es que exista solo un camino para cualquier cosa. Vivimos en este planeta tan bello, repleto de expresión y de genialidad, cuya gran parte no ha sido tocada y aún no se entiende. Existe tanta grandeza y no puedo decir que todo el mundo debería seguir un camino. Veo a un mundo bello y creativo y conmigo todo se resume en seguir mis impulsos, sí porque estamos equiparados con estos impulsos, todos tenemos estos impulsos.  Puede que un día vayas por la calle y de repente tienes el impulso de girar a la derecha y no sabes por qué, o de repente tienes ganas de entrar en una tienda y te encuentras con alguien, o ves un anuncio de algo. Los impulsos nos dirigen a algún sitio.

Bien, pues volviendo a la práctica, si sigues la idea de los “debería”, si alguna profesora nos ha dicho que esta es la línea a seguir, esta es la práctica que deberías tener, así es como lo deberías hacer, esa es la única práctica que te lo dará, entonces yo creo que hay que detenerse y mirarlo. Eso es todo. El “debería” está influyendo en tus decisiones. Porque un “debería” podría ser un contraste, podría provenir de una influencia externa, en lugar de un impulso que tienes, de un estallido orgánico, de un sistema interno de guía que no te lleva en líneas rectas. Mi viaje ha sido como quien dice como el de un pajarito, picoteando en cada flor. Me fui a esta flor y me fui a aquella flor, pero hay personas que no tienen esta cosa, que no sienten estos impulsos, o que nada les tira fuertemente. Por tanto, lo que hacen es posarse en una flor y es ahí que consiguen su conexión.  Pienso que hay que darse la libertad a una misma de poder explorar y si eso significa explorar solo un linaje, pues eso es algo precioso y no hay nada aburrido en ello.  Hay algo muy bello y poderoso en elegir un linaje de yoga. Pero, a la vez, si tu camino no es ese, no pasa nada, está bien. La tierra es tan salvaje y tan bella, con todas sus diferencias, contrastes, contradicciones y misterios. Nunca se sabe cómo podemos llegar.

CADA EXPERIENCIA NOS APORTA MUCHISIMA RIQUEZA

Antes estábamos hablando sobre nuestras experiencias y detonantes y la idea de apartarnos del camino, y de como cada una de nuestras experiencias nos aporta tanta riqueza y crecimiento, incluso cuando se trata de algo difícil o incómodo. Pues bien, con nuestra práctica ocurre lo mismo. Cada práctica nos aporta algo. La mentalidad que yo tenía antes era que dejaba una práctica, luego mi iba a otra, y luego a otra y en lugar de mirar hacia tras y reconocer todo las cosas buenas que había aprendido, lo que solía hacer era decir “Si, ya no me gusta esa práctica”, “No me gusta tener que hacer eso”, en lugar de elevar la frecuencia de mis pensamientos y volver la vista atrás y comprobar que sí me había aportado nutrientes, que me había enseñado y que me había traído aquí. El utilizar nuestras experiencias para incrementar al máximo nuestro potencial de crecimiento es increíblemente bueno. La reflexión positiva hacia atrás, nos conduce a una dirección positiva de movimiento hacia adelante.

BE THE PRACTICE: Entonces ¿hay terapias naturales de sanación que formen parte del estilo de vida o de la práctica que te ayudan a mantenerte despierta?

Yo no diría que de forma consistente. Es decir que no es algo que forma parte de mi práctica todas las semanas. Más bien diría que mi práctica física y la respiración en realidad me ayudan en ese aspecto y después la otra parte donde necesito ayuda son los condicionamientos, entender mi psicología, mi “cableado” y mis patrones. Esa parte la consigo de mi coach que me ayuda a navegar por todo eso. También tengo un grupo de ‘hermanas’ que son fuertes, mujeres realmente fuertes en mi vida, a quienes estoy tan agradecida y que me conocen, que me conocen realmente bien.  Nos ayudamos, nos apoyamos mutuamente para que el reflejo de tu verdadera esencia vuelva a ti, o entonces tú les devuelves el reflejo de su propia esencia.  O, en el momento en el que surge una crisis, confusión o lo que sea, es importantísimo tener redes de apoyo. Hace 5 años mi actitud era que no permitía ese tipo de ayuda. Me estaba aislando e intentaba hacerlo todo sola, pero desde entonces siento que me está llegando un nuevo tipo de madurez que es dulce y mucho menos intransigente. Permitir que otras personas te ayuden y te recojan si te caes. Una de las cosas que más aprecio en este aspecto son la transparencia y la sinceridad de que te llamen la atención con algo cuando sea necesario.

Y en cuanto a las energías sanadoras, te diría que no lo hago consistentemente, pero sí lo hago, me gusta ese apoyo y ahora también tengo una lectora de tarot impresionante.

LA RESPIRACIÓN ES LA QUE MANDA

BE the practice: Sé que este año hiciste un training intensivo de Pranayama. ¿Dirías que ha impactado en tu práctica y en tu forma de enseñar?

La respuesta es si, sí ha producido un gran impacto en mi práctica. Ahora, por la mañana cuando me levanto hago ejercicios de respiración durante media hora y después media hora de meditación. Más o menos, porque a veces la cantidad de tiempo que le dedico es distinta. Definitivamente, sí ha impactado en mi práctica. Mi práctica siempre ha estado centrada en la respiración. Hace mucho tiempo que vengo escribiendo que “La Respiración es la que Manda” y realmente “La Respiración ES la que Manda”. Por tanto ahora, fruto de lo que he aprendido, mi práctica de respiración es más profunda y eso ha hecho que mi práctica de movimientos sea incluso más profunda, como lo es también todo lo que yo enseño.  Estoy entusiasmada y estoy deseando compartir todo lo que ha evolucionado a partir de todo esto. Es como si el cerebro se me explotara con nuevos contenidos y un nuevo tipo de método a la hora de enseñar y respirar. Así que sí ha impactado en mi práctica y mi enseñanza.

 

 

Nicky BE the practice

Nicky Ure

Nicky Ure es la fundadora de BE the practice y puedes saber un poco mas de ella aquí.  También puedes conectar por ella por email y por Instagram @nickyure.